Originalmente publicado el 02.06.2010 en el lj de Ayaa.
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pensamientos’ –diálogos- sueños/flashbacks
Capitulo 6: Inoo Kei
(Part. I)
Inoo se encontraba ante unas puertas las cuales se abrieron, con curiosidad entró.
-¡Bienvenido! Lo estábamos esperando-le dijo una voz. El lugar tenía buena atmósfera, con olor a rosas y música agradable. Era un lugar que te invitaba a quedarte. Cuando Inoo vio su mano, en ella tenía una bebida, se encontraba sentado en un cómodo sillón y alguien le daba un masaje en los hombros.
Esas manos habilidosas habían abierto su camisa y masajeaban su pecho. De pronto ya no las sintió más. Eso se debía a que la persona ahora se encontraba sentada en su regazo. Sintió como la respiración de esa persona se encontraba en su cuello y como le comenzaba a repartir suaves besos en la misma área.
A su oído habían llegado estas palabras-relájate, si has venido acá, es porque estás en busca de amor y atención-
Y de nuevo esas manos repartían caricias por todo su tórax, mientras que los labios lo hacían en su cuello. Inoo se sentía muy bien, quería seguir disfrutando, pero la parte racional de su cerebro le decía que no estaba bien dejarse manosear por un completo desconocido. La mano de Inoo tomó el rostro de la persona y lo dirigió a su cara, su curiosidad por saber quién era el individuo que lo estaba haciendo sentir tan bien era grande, pero el lugar se encontraba en penumbra y por desgracia el sujeto cargaba un antifaz.
-Todo a su debido tiempo- le dijo
Sus labios estaban por juntarse…
-Kei-chan, Kei-chan, Kei-chan, bue-nos-días Kei-chan- Inoo abrió lentamente los ojos. Encima de él se encontraba la chica con la que había dormido el día anterior-Hasta dormido Kei-chan se ve tan guapo-
-Oh, buenos días para ti también-dijo con un poco de dificultad, la chica al percatarse de ello, se bajó de encima para después darle un fuerte abrazo y pedirle que pasaran todo el día juntos. Para Inoo la idea sonaba tentadora, pero decidió rechazarla. Cada vez que tenía ese sueño, o sí, no era la primera vez que Inoo tenía este sueño, le dejaba un mal sabor de boca y con delicadeza la convenció de que otro día sería solo para ella.
La chica se vistió y marchó de la casa de la piscina, casa que ocupa Inoo para sus aventuras. Inoo también hizo lo mismo y se fue para su verdadera casa.
Como niño pequeño que acabara de realizar alguna travesura, entró por la cocina y tomó una manzana del frutero, tenía mucha hambre.
-ejem- Inoo volteó, ese carraspeo de garganta no le gustó para nada oírlo- ¡Buenos días!- dijo alegre y despreocupadamente, fue lo único que se le ocurrió decir.
-Buenas tardes Kei-sama- el carraspeo y el saludo le pertenecían al mayordomo de la casa, Matsumura-san.
‘¡Tan tarde es! Ups…’
Matsumura-san tomó una bandeja y se dirigió a Inoo antes de salir nuevamente diciéndole que su padre se encontraba en casa y que quería verlo.
Con esas palabras Inoo casi y se ahoga. Su padre en la casa, eso era extraño. Pero en la forma en la que andaba no podía presentarse ante él, así que decidió tomar una ducha rápida y dirigirse a la habitación de su padre.
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Inoo estaba nervioso. Su padre y él no eran muy unidos que se diga, lo único que tenían en común a parte de la sangre que fluye por sus venas es el gusto por la música y el piano. Razón por la cual Inoo sabe tocarlo. De pequeño le gustaba sentarse a la par de su padre y verlo tocar. Inoo siempre le aplaudía muy fuerte cada vez que terminaba una pieza. Es por eso que el padre le inculcó a Inoo el amor al piano haciéndole que tomara lecciones.
Se armó de valor y tocó la puerta. Al escuchar que podía pasar entró. Su padre se encontraba sentado en un cómodo sillón en la esquina leyendo un libro y muy suavemente se escuchaba música clásica de fondo.
-¿Querías verme?-
-Sí, Kei y seré breve. Hoy habrá una fiesta muy importante en honor a la nueva construcción del hotel que fusionó a dos empresas y familias muy importantes del país. Quiero que vayas y comiences a familiarizarte con lo que te corresponde. Si accedí a que estudiaras en ese colegio fue por darle gusto a tu madre, pero ella ya no está aquí y ya no es necesario que estés ahí-
Cuando su padre comenzó a hablar informándole de su nuevo triunfo pensaba en felicitarlo, pero con lo dicho de último no podía hacerlo-¡No puedes! No dejaré que me saques de ahí, me quitaste a mamá, no me quitarás a mis amigos también- y con esas palabras Inoo salió de la habitación de su padre. Por eso no le gustaba hablar con él, volvía siempre a lo mismo: hacerse cargo del negocio familiar y olvidarse del mundo del entretenimiento. Habían otras cosas aparte de eso.
Inoo tomó las llaves de su auto y su celular. Y marcó un número que siempre sabía que estaba disponible.
-Aló. Hikaru, quiero salir, avísale a los demás paso por ti- Inoo ni siquiera dejó que Hikaru hablara.
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-A ver Hika, dime ¿Qué hacemos en el colegio? ¡Yo quiero diversión!-
-Dai-chan accedió a venir con nosotros y el está de interno aquí- Hikaru hablaba calmadamente y un poco despacio a ver si así a Inoo le entraba la información por la cabeza. Desde que pasó a recogerlo pudo percibir su mal humor.
Poco después Daiki apareció y se disculpó por su retraso-¿Y cuál es el plan? ¿Qué haremos?- preguntó.
Unos ruidos extraños se escucharon, era el estómago de Inoo. Con la noticia de que su padre estaba en casa y con su salida repentina Inoo no había comido nada.
-A comer, mi estómago lo ha decidido- y colocó una gran sonrisa en su rostro.
‘Cómo puede ser que la comida cambié tanto su humor’ pensaba Hikaru.
-¿Seremos sólo nosotros 3, Yabu no nos acompaña?- preguntó Daiki
-Les marqué a Yabu y a Takaki, pero nunca respondieron- le informaba Hikaru.
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Inoo había elegido un restaurante lujoso y discreto de comida italiana. Para Daiki siempre era una aventura salir con los BEST.
-¿Por qué no traen la comida? Tengo hambre ¡Quiero comer! ¡COMIDA! ¡COMIDA!-
-Ten paciencia Inoo-chan, apenas se acaban de llevar los menús- trataba de tranquilizarlo Daiki.
-¿Y si jugamos a algo mientras esperamos? En algo tendremos que entretenernos, ya sé por qué no jugamos piedra, papel y tijeras y para hacerlo interesante el que pierda deberá hacer lo que los ganadores digan ¿Jugamos?- proponía Hikaru.
Cada quien tomó su posición, se dedicaron una mirada de rivalidad. Luego gritaron las palabras y abrieron sus manos. Sorpresivamente Hikaru e Inoo habían sacado tijeras y Daiki papel. Los ganadores se felicitaron mutuamente y el perdedor no podía creer que había sido derrotado. Así que pidió que fuera dos de tres, pero ese día la suerte no estaba a favor de Daiki porque las tres veces perdió.
-Acepta que perdiste Dai-chan-
Daiki hizo un puchero y resignado dijo-¿Qué es lo que tengo qué hacer?-
-Yo primero- pidió Hikaru- Contéstame sinceramente lo que te pregunte a continuación- Daiki asintió.
-Cuéntanos cómo fue tu primer beso-
-Mi primer beso… eh… bueno… este fue…fue con un perro. No me miren con cara extraña. Tiene su historia. Fue un día en el que me encontraba jugando con otros chicos, planeábamos hacerle una travesura a las señoras chismosas del barrio, pero salió mal y nos persiguieron, tuvimos que darnos a la fuga y yo me metí en los arbustos del jardín de una casa, sentía algo detrás de mí y al voltearme mis labios estaban con los del hocico de un perro- Los otros dos chicos no podían más aguantar las ganas de reír.
Cuando Hikaru se tranquilizó de su ataque de risa prosiguió- ¿Cómo has hecho para robar un beso?-
-mmm… Una vez vi a una chica muy linda la tomé de la muñeca y salí corriendo con ella hasta llegar a un callejón, luego la abracé y junté mis labios con los con los suyos y al separarme me di cuenta que era un chico-
-Bien, siguiente pregunta: ¿Te gusta ser seme o uke?-
-¡¿EHHHH?!-
-Pregunté si te gusta dar placer o recibirlo-
-Sé el significado de seme y uke Hika, lo que no entiendo es para qué quieres saber eso-
-Limítate a contestar Dai-chan-
Claramente en la atmósfera se podía sentir lo incomodo que Daiki se encontraba.
-Creo que me gusta provocar, para después poder disfrutar-
-Así que el pequeño Dai-chan es uke. Me gusta, no tienes cara de seme. La próxima es ¿Cómo perdiste tu virginidad?- Hikaru había lanzado esa pregunta como cuando un niño le pregunta a sus padres el de dónde vienen los bebés, con gran inocencia y una cara llena de curiosidad.
A Daiki se le tiñeron las mejillas-Pa… Para qué quie… quieres saber eso. Eso es personal-las mejillas de Daiki cada vez estaba más coloradas. A la vez que evitaba contacto visual con su interrogador y espectador.
-Vamos Dai, cuéntanos-
-Es que… No hay nada que contar. Aún no lo he hecho con nadie- Daiki agachó su cabeza, tratando de ocultar su avergonzado rostro.
En eso llegó la camarera dejando en sus respectivos lugares los platillos ordenados. Tomaron sus tenedores y cuchillos y comenzaron a comer. Después de que se retiró la camarera, Hikaru continuó con sus preguntas
-Y eso se debe a que no has encontrado el lubricante correcto-
Inoo y Daiki escupieron su bocado de comida. Daiki no entendía las palabras de Hikaru.
-¿AHHHH? Seguirás… Tengo hambre. No quiero que arruinen mi comida pensando si un lubricante de fresas o de chocolate es mejor que uno de menta- Inoo era muy exigente a la hora de comer.
Hikaru le sacó la lengua a Inoo y volteó su cara en señal de desagrado-De todos modos ya supe lo que quería-
Esto a Inoo no le gustaba, no estaba bien la forma en la Hikaru estaba viendo a Daiki y por lo mismo recordó un comentario que Hikaru le hizo hace unas dos semanas.
-ne, Inoo-chan ¿Qué tan bueno crees sea Dai en la cama?-
-A que viene ese comentario Hika-
-No sé me entró curiosidad. Quisiera saber cómo serán sus gemidos-
Inoo se quedó pensativo observando los pasos de Daiki. Se encontraban en un salón de danza. Hikaru y él estaban tomando un pequeño descanso. Y es que él nunca había pensado en Daiki de ese modo.
‘¿Pero en qué está pensando Hika?’ los pensamientos de Inoo se hubieran tornado más profundos de no haber sido por el timbre del celular de Hikaru.
Hikaru había recibido una llamada de su casa, tuvo que disculparse y salir del restaurante puesto que afuera un auto ya lo esperaba y dejando así solos a Inoo y a Daiki.
-Este… tú también me preguntarás cosas como lo hizo Hikaru-kun- Daiki estaba muy cohibido.
-mmm… nop. Pero como jugamos tres veces, tres favores te pediré-
Daiki no entendía, pero mientras no le preguntaran sobre su vida personal todo estaba bien para él.
Continuará…
siguiente capítulo
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Notas: esta historia hasta aquí la llevo, gracias por leer y seguirla ^^ Espero poder retomarla pronto